Neuromoduladores
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Consigue un rostro relajado y luminoso
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Nuestro tratamiento con neuromoduladores está diseñado para suavizar arrugas de expresión, prevenir su aparición y lograr un aspecto más descansado y luminoso sin perder naturalidad. Utilizamos toxina botulínica de alta calidad y técnicas avanzadas que respetan la armonía facial de cada paciente.
La doctora aplica este tratamiento con una técnica precisa y personalizada, fruto de años de formación y experiencia en medicina estética. Su objetivo es atenuar líneas de expresión como las del entrecejo, la frente o las patas de gallo, sin modificar los rasgos ni generar rigidez facial.
No buscamos rostros congelados ni expresiones artificiales. Este tratamiento está pensado para relajar la musculatura justa y necesaria, permitiendo mantener una expresión viva, natural y armónica. Cada aplicación se adapta a las proporciones y necesidades de tu rostro, consiguiendo un resultado elegante y discreto.
Beneficios del tratamiento
Suaviza arrugas de expresión
Especialmente eficaz en frente, entrecejo y patas de gallo.Previene el envejecimiento
Al relajar la musculatura, evita que las arrugas se marquen con el tiempo.Resultados naturales y progresivos
El rostro mantiene su expresividad, sin rigidez ni aspecto artificial.Armoniza y relaja los rasgos faciales
Aporta un aspecto más descansado, fresco y rejuvenecido.Tratamiento rápido y mínimamente invasivo
Se realiza en consulta, sin baja médica y con resultados visibles en pocos días.Efecto temporal y ajustable
Ideal para quienes buscan una mejora sin comprometerse a cambios permanentes.
Primeros resultados
Los primeros efectos comienzan a notarse entre las 24 y 72 horas tras la aplicación, aunque el resultado completo suele apreciarse a partir del 5º al 7º día, alcanzando su punto máximo entre los 10 y 14 días posteriores al tratamiento.
Durante los primeros días, se va produciendo una relajación progresiva del músculo tratado, lo que permite que la piel recupere su suavidad sin perder naturalidad ni expresividad.
Cuidados posteriores
Tras un tratamiento con neuromoduladores, es importante no tocar, masajear ni maquillarse la zona durante las primeras horas, evitar tumbarse y mantenerse erguido. En las siguientes 24 horas, se recomienda no hacer ejercicio intenso, evitar el alcohol y la exposición al calor (como saunas o rayos UVA). Durante la primera semana, conviene no realizar tratamientos faciales ni masajes.
Estos cuidados ayudan a asegurar un resultado natural y evitar efectos indeseados. Ante cualquier molestia persistente o efecto inesperado, se debe contactar con el profesional.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los neuromoduladores y ejemplos?
Los neuromoduladores son sustancias que actúan sobre el sistema nervioso para modular la actividad de los músculos, especialmente los músculos faciales en el ámbito de la medicina estética. Su función principal es bloquear de forma temporal la señal nerviosa que provoca la contracción muscular, lo que permite relajar determinadas zonas del rostro y prevenir o atenuar arrugas de expresión.
En estética facial, se utilizan para lograr un aspecto más relajado, armonioso y rejuvenecido, sin necesidad de cirugía ni procedimientos invasivos.
Ejemplos de neuromoduladores
A continuación, algunos de los más utilizados en medicina estética:
1. Toxina Botulínica tipo A (Botox®)
Es el neuromodulador más conocido.
Se utiliza para suavizar arrugas dinámicas como:
Líneas del entrecejo
Arrugas de la frente
Patas de gallo
Efecto temporal (4 a 6 meses).
Resultados visibles en pocos días.
2. Dysport®
Variante de la toxina botulínica tipo A.
Tiene un inicio de acción más rápido que otras marcas.
Suele difuminarse más, por lo que es ideal para zonas amplias como la frente.
3. Bocouture®
También contiene toxina botulínica tipo A.
Es conocida por no contener proteínas complejantes, lo que puede reducir el riesgo de resistencia inmunológica.
Muy utilizada en pacientes que buscan un resultado natural.
4. Xeomin®
Variante purificada de toxina botulínica tipo A.
Similar a Bocouture, no contiene proteínas accesorias.
Utilizado para arrugas moderadas a severas del entrecejo y otras zonas faciales.
¿Dónde se ponen los neuromoduladores?
Los neuromoduladores se aplican en zonas específicas del rostro para relajar los músculos que provocan arrugas de expresión. Las áreas más comunes son la frente, el entrecejo y las patas de gallo, donde ayudan a suavizar líneas y dar un aspecto más descansado sin perder naturalidad.
También se pueden aplicar en otras zonas como el contorno de ojos, la nariz (para tratar las llamadas “líneas de conejo”), el labio superior (para suavizar el código de barras), el mentón y la línea mandibular. En algunos casos, incluso se usan en el cuello para mejorar la firmeza y la definición del óvalo facial.
Estas aplicaciones deben hacerse siempre por un profesional médico, ya que cada punto requiere una dosis precisa y un enfoque personalizado. Bien utilizados, los neuromoduladores ofrecen resultados naturales, seguros y reversibles.
¿Cuáles son los efectos secundarios de los neuromoduladores?
Los neuromoduladores son tratamientos seguros cuando se aplican por profesionales cualificados, pero como cualquier procedimiento médico, pueden presentar efectos secundarios leves y temporales. Lo más habitual es que aparezca una leve inflamación, enrojecimiento o pequeños hematomas en el punto de inyección, que desaparecen en pocos días.
Algunas personas pueden notar una ligera sensación de presión o dolor de cabeza, especialmente tras el tratamiento en la frente o entrecejo. También es posible experimentar una leve caída de ceja o párpado si el producto se desplaza o se aplica incorrectamente, aunque estos efectos son poco frecuentes y reversibles con el tiempo.
Para reducir el riesgo de efectos adversos, es fundamental seguir las recomendaciones del especialista tras el tratamiento (no tumbarse, no hacer ejercicio intenso, evitar tocar la zona, etc.). En general, los efectos secundarios son mínimos y pasajeros, y el resultado final suele ser muy satisfactorio cuando se realiza en manos expertas.
¿Cuánto tiempo tarda la neuromodulación en hacer efecto?
El efecto de los neuromoduladores comienza a notarse entre las 24 y 72 horas después de la aplicación, aunque el resultado completo se alcanza de forma progresiva, generalmente entre el 5º y el 7º día. En algunos casos, el efecto máximo se estabiliza alrededor de los 10 a 14 días tras el tratamiento.
Este tiempo de acción permite que la musculatura tratada se relaje poco a poco, reduciendo las arrugas de expresión sin alterar la naturalidad del rostro. Por ello, es habitual que el profesional proponga una revisión a los 15 días para valorar el resultado final y, si es necesario, realizar algún pequeño ajuste.
En resumen, aunque los primeros cambios pueden verse en pocos días, el verdadero resultado se aprecia con más claridad tras la primera o segunda semana.
¿Cuánto duran los neuromoduladores?
Los efectos de los neuromoduladores suelen durar entre 4 y 6 meses, dependiendo de varios factores como la zona tratada, la fuerza muscular, la dosis utilizada y las características individuales de cada persona.
En zonas con más movimiento (como el entrecejo o la frente), la duración puede ser algo menor, mientras que en zonas con menos actividad muscular, el efecto puede mantenerse algo más tiempo. Además, cuanto más regular sea el tratamiento, más se prolonga su efecto en el tiempo, ya que el músculo tiende a debilitarse y contraerse con menos fuerza.
Una vez que el efecto empieza a desaparecer, el músculo recupera gradualmente su movilidad, y las arrugas pueden volver a marcarse. En ese momento, se puede realizar una nueva sesión sin problema para mantener los resultados.
¿Qué hace el neuromodulador?
El neuromodulador, como la toxina botulínica tipo A, actúa bloqueando temporalmente la señal que el nervio envía al músculo, impidiendo que este se contraiga. Al relajar la musculatura, se consigue que las arrugas de expresión —como las del entrecejo, la frente o las patas de gallo— se suavicen o incluso desaparezcan.
Este efecto no modifica los rasgos ni el volumen del rostro, simplemente impide que ciertos músculos se activen de forma repetitiva, lo que ayuda a prevenir la formación de nuevas arrugas y a mejorar el aspecto de las ya existentes. El resultado es un rostro más relajado, descansado y armónico, manteniendo siempre la naturalidad.
En resumen, el neuromodulador no rellena ni estira, sino que relaja el músculo responsable del gesto, lo que permite que la piel que lo recubre se mantenga lisa durante el tiempo que dura el efecto.
Da el siguiente paso
Cada tratamiento empieza con una decisión: priorizar tu bienestar. Si has llegado hasta aquí, es porque estás lista para dar un paso hacia una versión más segura, más tú.
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